CENAS DE PROTEÍNAS ¡SIN COCINAR!

Un clásico de mis dietas son las cenas de solo proteínas. Puesto que la mayoría de las dietas que hago son para adelgazar, sin duda es la fórmula más eficaz que hay para conseguirlo. Los alimentos al ser digeridos generan un gasto energético (es decir lo que cuesta quemarlos) que es diferente en función de su composición. Las proteínas generan 9 kcal/g frente a los carbohidratos y las grasas que generan 4,5 kcal/g respectivamente, de manera que cenar solo proteínas es como si echáramos leña al fuego, mientras dormimos estamos quemando y por eso se adelgaza, lo que no ocurre al cenar ensaladas.

Del lado bueno de las cenas de solo proteínas es que se puede tomar la cantidad que se quiera, y quien ya me conoce de la consulta me habrá oído decir mil veces: “se puede cenar una pata de jamón, un chuletón de brontosaurio, una tortilla de 30 huevos y 70 latas de atún”. Hago siempre esta exageración para hacer ver que no hay por qué pasar hambre, y para continuar contando que del lado malo es que todo esto sin nada de pan ni ensalada ni verdura se hace bastante cuesta arriba, por eso recomiendo siempre el caldito mágico de apio y cebolla con limón, porque así se “aguachina” un poco el estómago, y se hace más llevadero.

Y es precisamente por este tipo de cenas, de lo que la gente se queja más, la primera semana bien, hamburguesa, pollo asado, merluza al horno, jamón… se cena con ilusión, pero a las dos semanas cansa y eso por no hablar de la pereza que da ponerse a cocinar. Y la verdad no siempre hay que encender el fuego para poder seguir la dieta, eso sí, hay que tener una buena despensa con los alimentos adecuados para poder hacer bien la dieta sin esfuerzo, así que me he recorrido mercados y grandes superficies para traer ideas, fuera del mundo de las latas (que también valen todas las de pescados y marisco) y los embutidos, y la verdad que he encontrado muchas cosas.

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Cualquiera de estas opciones: boquerones en vinagre, anchoas, pulpo, salmón son perfectamente válidas, me gusta mucho ese salmón porque es marinado, mucho más sano que el ahumado, no por la cantidad de grasa que tiene la misma, si no porque el marinado es mucho más sano que el ahumado.

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De esta selección me han encantado las sardinas, si, porque son sardinas y no boquerones, están con una vinagreta de tomate y son exquisitas, a mi me encantan tanto los boquerones como las sardinas, son de los más sano una fuente estupenda de omega 3 y calcio, habría que comerlas al menos  dos o tres veces por semana, y  en  este caso sí que reconozco que prepararlas y cocinarlas son una pesadez, por eso, tener dos o tres paquetes de sardinas de estas en la nevera facilita mucho el tema.

Mi última incursión y de paso gran descubrimiento para mi, han sido los congelados la Sirena, un mundo maravilloso lleno de todo tipo de delicias algunas súper sanas y otras menos, además de muy barato. Pero como yo iba buscando solo cenas de proteínas sin cocinar dejé de lado todos los mariscos  ya cocidos que al menos hay que currárselo un poco para pelarlos, las carnes y los pescados y me centré en el maravilloso mundo de los carpaccios.

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Este plato si que es realmente fácil de comer, se deja en la nevera a descongelar , luego solo hay que abrirlo, ponerle un poco de sal y pimienta y unas gotas de aceite de oliva bueno y al de pulpo un poco de pimentón.

Marta Aranzadi