DEJAR DE FUMAR

Uno de los propósitos que más se hace la gente de cara al año nuevo es dejar de fumar (adelgazar, hacer ejercicio y aprender idiomas los siguientes).

La nicotina presente en el tabaco, contribuye a quemar un 11% del gasto energético total, de manera que cuando se deja de fumar, comiendo lo mismo, se engorda siempre porque disminuye el gasto, si a esto sumamos la ansiedad que provoca el dejar de fumar, parece inevitable ganar 3-4 kilos en el primer mes. Sin embargo haciéndolo de una manera consciente podemos lograr mantener el peso a raya.

Estos consejos pueden ser de gran ayuda:

Durante los 5 primeros días, contribuyen a eliminar la nicotina del organismo:

  • No consuma alimentos proteicos (carne, pescado, polo, huevos), pues su digestión supone un gran esfuerzo para el organismo, que ve disminuida su capacidad metabólica.
  • Aumentar la ingestión de alimentos que contengan vit C: Kiwi, naranjas, limón. El tabaco consume grandes dosis de Vit C, por tanto es normal tener las reservas muy bajas, un aporte extra en los primeros días contribuye a aumentar el tono vital.
  • Suprimir los excitantes: té, café, bebidas de cola, especies, alcohol que contribuyen a aumentar el estrés y la ansiedad que ya padece.
  • Beber 2 litros de agua al día (o una infusión relajante de tila o azahar), ayuda en la eliminación de toxinas, y rehidrata la piel que suele estar marchita por la falta de Vit C.

En los siguientes días:

  • Hay que controlar mucho, pues se tiene una sensación de apetito aumentada, y una gran apetencia por los alimentos azucarados ya que éstos calman la ansiedad.
  • Evitar los alimentos muy grasos pues está disminuida la capacidad metabólica y lo más normal es que se acumulen alrededor de nuestra cintura.
  • Aumentar en consumo de frutas y verduras, pues ayudan a mantener los niveles de glucemia constantes y por tanto controlar la sensación de hambre.
  • Consumir pasta, patatas y arroz pues tienen un alto poder saciante y aportan fibra.
  • Realizar algún ejercicio suave, para liberar la tensión acumulada, respirando profundamente para oxigenar los pulmones a fondo.
  • Por último mantener las manos ocupadas para olvidar el hábito de tener el cigarro entre los dedos.
Marta Aranzadi