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La psicoterapia es el arte o la ciencia de identificar y después cambiar los modelos de comportamiento que no funcionan, o bien que no nos llevan a los objetivos deseados. Las personas mantenemos estos comportamientos, porque no sabemos o no podemos encontrar otras maneras de resolver la vida y en ocasiones, porque de ellos obtenemos algún beneficio, sea este consciente o inconsciente. El objetivo de la psicoterapia, es determinar qué podemos mantener o qué podemos cambiar para reducir el sufrimiento, de forma que resulte compatible con uno mismo.

ADICCIONES

La psicoterapia trabaja el ejercicio de controlar las adicciones a sustancias, situación por la que los pacientes viven sujetos al consumo de drogas o alcohol como manera de adaptarse a las situaciones de la vida, que de otra forma no pueden enfrentar. No siempre es posible llevar a cabo este trabajo de manera ambulatoria, es decir sin ingreso, pero cuando se puede y el entorno favorece y colabora, las sesiones ayudan a que el paciente pierda el miedo y sepa generar estrategias y habilidades. Éstas le permitirán adecuarse mejor a las exigencias del día a día sin ayuda de dichas sustancias.

La adicción es una enfermedad que tiene cura aunque implica sufrimiento y privación. Es por ello importante que las personas que la padecen, otorguen al terapeuta  la confianza suficiente, absolutamente necesaria para saber aguantar el dolor implícito en el camino de la privación. En este tiempo, abrir la mente a nuevas estrategias, generar nuevos apoyos, trabajar el miedo y fabricar fuerzas para encarar la abstinencia, son las herramientas esenciales.

TRASTORNOS ALIMENTARIOS (TCA)

Una mala relación con la comida, puede suponer un obstáculo importante en la vida de una persona. A una edad crítica como la niñez o la adolescencia, momentos importantísimos en la formación y desarrollo del cuerpo, puede generar dificultades en el crecimiento normal o interrupciones de la regla en el caso de las niñas entre muchas otras. Conductas sociales anormales y dificultades para encajar en la vida familiar por el conflicto permanente que la comida produce en el paciente, convierte esta patología en un problema que supera a la persona que lo padece.

Las conductas asociadas a este trastorno, pueden llevar el camino de la restricción de alimentos o por el contrario al consumo excesivo, que se intenta en ocasiones compensar mediante el vómito provocado. Éste puede terminar funcionando como un ansiolítico que los pacientes utilizan para controlar otras situaciones que no saben manejar. Así, los TCA afectan no sólo al entorno familiar sino que además, acaban invadiendo otras áreas como la académica o la social.

El trastorno alimentario en edades más adultas también se puede trabajar con psicoterapia. En estas situaciones y teniendo una vida aparentemente controlada, se utilizan a veces los excesos calóricos para compensar las dificultades diarias, a modo de “recompensa”. Nuevamente, la generación de estrategias que resuelvan los conflictos de manera menos autolesiva, el perder el miedo a cambiar este  inadecuado sistema, como si de una adicción se tratara, es la herramienta adecuada.

Esta patología se trabaja a diferentes niveles:

       1. Detección temprana del trastorno en niños y adolescentes

       2. Psicoterapia en casos de restricción de ingesta

       3. Excesos de ingesta con controlados

       4. Tratamiento de los trastornos emocionales asociados

       5. Terapia familiar si procede

    ONCOLOGÍA

    El cáncer es una enfermedad que nunca es fácil de encajar porque no está en la agenda de nadie. Algunas personas, bien por experiencias pasadas de la vida o porque naturalmente son capaces de generar fuertes estrategias de adaptación, no necesitan la psicoterapia en el tratamiento de la enfermedad. Quienes sí lo necesitan, encuentran en ella un complemento que puede hacer más fácil el camino y esto puede ocurrir de diferentes maneras. A veces porque el psicooncólogo (especialista dentro de la psicología que trata al paciente oncológico) puede informar de lo que va a ir ocurriendo durante el proceso, información que al ir por delante llena al paciente de estrategias. En otras ocasiones, porque diagnostica por adelantado situaciones emocionales que pueden ser tratadas con la psicoterapia como única herramienta, o cuando ésta no es suficiente, con psicofármacos pautados por el psiquiatra en interconsulta.

    Dotar de nuevas herramientas para controlar mejor aquello que la enfermedad y el tratamiento suponen, aumenta la calidad de vida de los enfermos de cáncer. Se trata de no dejar toda la responsabilidad al oncólogo, sino trabajar con los pacientes la idea de que en el día a día, las medidas y estrategias para llevar mejor la situación puede cambiar a mejor la calidad de vida.

    MÉTODO DE TRABAJO

    Cada paciente requiere una metodología diferente y la destreza de saber elegir entre los distintos modelos terapéuticos, resulta el mejor sistema en psicoterapia. Una formación amplia y ecléctica permite un tratamiento completo y adecuado. El psicoanálisis, la terapia racional-emotiva o una orientación más directiva, pueden ser manejados de manera única o bien mixta, en una perfecta adaptación a los distintos desórdenes a trabajar en la sesión. Así, el uso del diván, o las grabaciones adaptadas a cada persona, se suman al sistema tradicional conversacional. Cualquiera de los sistemas, buscan un cambio en la estructura de creencias del paciente, para obtener con ello una mejor adaptación a su entorno.